Los niños aprenden de forma lúdica los principios de la ecología: emparejan cartas con cubos de colores y descubren qué va en cada uno.
Cuatro cubos de plástico resistente con símbolos y colores claros para una orientación fácil. Se pueden unir en una sola fila.
La gran cantidad de cartas garantiza un juego variado y desarrolla la atención, la lógica y la toma de decisiones rápida.
Descubre una forma inteligente y divertida de aprender ecología. Este juego educativo guía a los niños por los principios de la clasificación de residuos con cuatro cubos de colores y 108 cartas ilustradas con objetos de uso cotidiano. El aprendizaje es natural, divertido y motivador: ¿quién asignará más rápido el residuo correcto al cubo correcto?
El juego desarrolla el pensamiento lógico y analítico, la atención, la coordinación ojo–mano y fomenta la cooperación y el juego limpio en grupo. Los niños aprenden colores, símbolos y reglas de clasificación, a la vez que construyen una relación responsable con la naturaleza.