El tratamiento anti-UV protege los colores y el material frente al sol y las inclemencias del tiempo. La silla conserva su aspecto y resistencia a largo plazo.
Fabricada con al menos un 90 % de plástico reciclado. Un producto sostenible sin compromisos en calidad y seguridad.
La capacidad máxima de carga de 50 kg y su forma bien pensada garantizan estabilidad al jugar, pintar y comer.
Esta silla infantil de color ladrillo combina diseño moderno, resistencia y sostenibilidad. Gracias al tratamiento anti-UV, mantiene sus colores durante mucho tiempo y es adecuada para la terraza, el balcón y la habitación infantil. Su construcción robusta garantiza un asiento seguro para los niños, mientras que la silla conserva un peso bajo para facilitar el transporte.
Fabricada con mín. 90 % de material reciclado, lo que fomenta un enfoque respetuoso con la naturaleza. Sus dimensiones de 33 × 33 × 50 cm son ideales para niños en edad preescolar y para un uso universal en el juego, la creatividad y las comidas.