Los niños vierten arena a través de los orificios y observan su flujo, con lo que entrenan de forma natural la coordinación, la paciencia y el razonamiento lógico durante el juego.
La madera maciza y el acabado superficial seguro garantizan resistencia y una larga vida útil incluso con uso diario en exteriores.
Encaja perfectamente con el arenero doméstico: aporta experimentación infinita con arena y diversión para niños a partir de 3 años.
Este panel de arena de madera fue diseñado para la experimentación natural con arena. Los niños pueden llenar la parte superior con arena y, al liberarla a través del tope inferior, observar cómo la arena fluye por distintos orificios del panel. Así desarrollan la coordinación ojo-mano, la percepción sensorial y aprenden las bases de causa y efecto.
Gracias a la madera de calidad y al acabado superficial no tóxico, el panel es seguro para los niños y adecuado para jugar a diario al aire libre. Es un gran compañero para el arenero en casa, en el jardín y también en la guardería: fomenta el juego independiente y la actividad compartida con amigos.