El coche acrobático tiene una coloración policial realista, lo que le da un aspecto auténtico. Las ruedas grandes con salientes de goma garantizan un agarre excelente y una conducción suave sobre distintas superficies. El coche puede volcarse y seguir avanzando, lo que proporciona una experiencia inolvidable para tu niño.
Los efectos de luz llaman la atención y convierten el juego en una aventura aún mayor. El coche emite luces policiales intermitentes azules y rojas.
Funciona con dos pilas AA (no incluidas) y, al encenderlo, se mueve en distintas direcciones evitando los obstáculos.