La parte superior del cubo ofrece cuentas de colores para deslizar por alambres curvados que desarrollan la coordinación y la motricidad fina. El espejito estimula la curiosidad y la percepción de uno mismo.
Introducir las formas en los orificios correspondientes enseña a reconocer colores y figuras; los bloques giratorios con motivos de animales fomentan la lógica, la atención y la percepción visual.
Los engranajes interactivos y las pistas deslizantes aportan alegría al movimiento y, al mismo tiempo, entrenan la coordinación mano-ojo, la paciencia y la comprensión de causa y efecto.
Este cubo de madera multifunción favorece el desarrollo natural del niño mediante un juego significativo. Los colores pastel atraen la atención, mientras que las variadas actividades entrenan la motricidad fina, la coordinación mano-ojo, el pensamiento lógico y el reconocimiento de formas y colores.
En la parte superior encontrarás un laberinto motriz con cuentas y un espejito seguro; en los laterales, un clasificador de formas, bloquecitos giratorios con animalitos, engranajes y pistas deslizantes. Cada panel aporta un tipo de reto distinto, de modo que el niño ejercita la paciencia, la creatividad y la resolución de problemas.