La alfombra está diseñada para entrenar no solo el cuerpo, sino también la mente. Permite al niño involucrar simultáneamente ambos hemisferios cerebrales y aprender de forma divertida a distinguir entre el lado derecho y el izquierdo. Los niños perfeccionan sus habilidades para determinar la dirección en el espacio mediante el uso activo alternado de la mano y el pie derechos e izquierdos, desarrollando así la orientación direccional. Adquirir la capacidad de diferenciar el lado izquierdo del derecho es uno de los retos importantes a los que se enfrentan los niños. Los ejercicios sobre la alfombra permiten “coger el toro por los cuernos” y adquirir esta habilidad.
Al utilizar la alfombra ortopédica se estimulan los sentidos, se masajean las plantas de los pies y se reduce la incidencia de pies planos. Las alfombras también favorecen la integración sensorial del niño, es decir, la capacidad de percibir y reaccionar a la información proporcionada por el cuerpo y el entorno.
Características:
Beneficios y funciones:
Incluye: