Cada esfera gira libremente y se puede conectar fácilmente en distintas direcciones. Así, los niños construyen cadenas, curvas y modelos 3D, a la vez que desarrollan la creatividad.
Manipular las pelotas fortalece los deditos y mejora el agarre. La conexión precisa favorece la concentración y la coordinación ojo–mano en niños a partir de 3 años.
Una paleta variada de colores invita a clasificar, emparejar y dar los primeros pasos con los números. Jugar con los colores desarrolla la percepción visual y conduce de forma natural al aprendizaje mediante el juego.
El set de pelotas de conexión de colores funciona como una construcción divertida y educativa. Cada esfera gira libremente y se conecta fácilmente con las demás, para que los niños puedan crear formas originales, cadenas y modelos 3D. El juego entrena de manera natural la concentración y el pensamiento lógico, y al mismo tiempo desarrolla la imaginación.
Gracias a su tamaño compacto, las pelotas son excelentes tanto para el juego individual como para la creación conjunta. Fomentan el aprendizaje creativo a través del juego y a los niños les encanta volver a ellas por sus colores variados y las infinitas posibilidades de montaje.