El material fino y suave, agradable al tacto, convierte a este kiwi en el compañero ideal para acurrucarse y descansar.
El largo pico, las patitas pequeñas y la textura esponjosa cuidadosamente elaborados le dan al juguete un aspecto convincente.
Una decoración con estilo para el dormitorio infantil y un regalo perfecto para niños y amantes de los animales exóticos.
Esta mascota de peluche con forma de kiwi, en un elegante color negro, destaca por su elaboración realista y su superficie suave que invita a abrazarla. Gracias a los detalles cuidadosamente trabajados —su pico largo, sus pequeñas patas y su textura esponjosa— resulta muy verosímil y se convertirá en un compañero favorito para niños a partir de 3 años.
El peluche cumple estrictas normas de seguridad y es un regalo excelente para amantes de la naturaleza y de los animales exóticos. Es perfecto como tierno compañero para dormir, compañero de viaje y como accesorio decorativo para la habitación.