Basta con girar varias veces la llave lateral y la oruga se pondrá en marcha sola. Los niños observan el movimiento ondulante, aprenden el principio de causa y efecto y se divierten persiguiéndola por el suelo.
El movimiento dinámico de la oruga motiva a los más pequeños a gatear y caminar. Un gran compañero para el juego activo y el desarrollo de la coordinación mano-ojo.
Sus grandes ojos, formas redondeadas y colores llamativos atraen la atención de los niños y favorecen la percepción visual y la imaginación durante el juego.
Esta adorable oruga con llave se mueve hacia delante por sí sola tras darle cuerda y se ondula rítmicamente, lo que invita de forma natural a los niños a gatear, dar pasitos y jugar juntos. Gracias a sus colores intensos y grandes ojos, resulta visualmente atractiva y ayuda a mantener la atención.
El juguete está diseñado para desarrollar la motricidad fina y gruesa, la coordinación y la comprensión de la relación causa-efecto. Es ideal para el juego independiente o interactivo con los padres: basta con girar varias veces la llave lateral, colocarla sobre una superficie plana y que empiece la diversión.