Solo tira hacia atrás y suelta: la moto avanzará por sí sola. Gran diversión sin pilas.
Las cubiertas de goma más blandas mejoran el agarre, y la suspensión trasera aporta realismo a la conducción.
La carrocería de metal con detalles de plástico reproduce fielmente una moto de carreras real: ideal para jugar y para coleccionar.
Este modelo metálico de moto deportiva cuidadosamente elaborado encantará a fans de las dos ruedas, pequeños y grandes. La carrocería de metal combinada con piezas de plástico resistentes garantiza una larga durabilidad, mientras que los neumáticos de goma mejoran la estabilidad y el control durante la conducción.
El sistema de retroceso es sencillo: coloca la moto sobre una superficie plana, échala hacia atrás y suéltala — el modelo saldrá disparado hacia adelante como un auténtico corredor. El aspecto realista, los detalles bien logrados y la suspensión trasera funcional proporcionan horas de diversión.