Estos cubitos de diferentes colores representan animales, como por ejemplo un osito, un tigre o una vaquita, lo que permitirá a tu niño conocer distintos tipos de animales. Gracias a las diferentes formas de los orificios en el fondo de los cubitos, los niños pueden observar distintos chorros de agua, lo que es una experiencia increíble para los pequeños observadores. Otra posibilidad es apilar una pirámide con los cubitos, lo que desarrolla la destreza infantil y la imaginación espacial.