El coche a fricción se pone en marcha solo; basta con empujarlo ligeramente. Un juguete perfecto para el desarrollo de la motricidad y para un juego divertido.
El vehículo de construcción de plástico es una gran elección para todos los pequeños aventureros que aman las obras y la simulación de actividades de construcción. Basta un movimiento sencillo y el cochecito se pone en marcha automáticamente, proporcionando a sus hijos horas llenas de diversión. Estos juguetes son perfectos tanto para jugar en interiores como en exteriores, y permiten a los niños desarrollar su imaginación y sus habilidades motrices.