El juego ayuda al niño a desarrollar habilidades como la coordinación ojo-mano y las reacciones rápidas.
La pista transporta a los niños al mundo de los pilotos de carreras, donde la velocidad y la estrategia son clave.
Durante el juego, los niños aprenden los principios del juego limpio y a compartir juguetes con los demás.
La pista de carreras eléctrica es un juguete fantástico que introduce a los niños en el mundo de las carreras llenas de adrenalina. El set incluye ocho piezas que, al ensamblarse, forman una pista con curvas. El niño puede controlar dos coches deportivos mediante joysticks, lo que permite un control preciso de la velocidad de los vehículos. El juego favorece el desarrollo de las habilidades manuales y mejora los reflejos, especialmente al aproximarse a las curvas, lo que exige una reacción rápida.
Dado que la pista requiere conexión a una fuente de alimentación, los niños pueden disfrutar de una diversión ininterrumpida y de una alegría ilimitada al completar vuelta tras vuelta.