Este juego de construcción es una opción ideal como primer set para pequeños constructores. Gracias a sus 22 bloques, los niños desarrollan la motricidad fina, la coordinación ojo–mano y aprenden a concentrarse al montar formas sencillas y torres.
Las piezas de plástico resistentes ofrecen mucha diversión para el juego diario y fomentan la creatividad y la autonomía de los niños. Una excelente idea de regalo para pequeños exploradores desde 1 año.