La grúa está fabricada con bioplástico respetuoso con el medio ambiente. Las formas redondeadas y el acabado de calidad garantizan un juego seguro desde los 18 meses.
El brazo se puede subir y bajar manualmente, girar suavemente hacia los lados y, mediante la manivela, extender el gancho para un juego de construcción realista.
Las ruedas grandes, resistentes y con marcha libre se adaptan a la arena y al jardín. El juguete es estable y se desplaza muy bien sobre distintas superficies.
Descubra una robusta grúa infantil fabricada con bioplástico, un material respetuoso con los niños y con la naturaleza. El juguete está diseñado para el juego diario, es resistente a los daños y gracias a sus ruedas grandes se enfrenta incluso a terrenos más exigentes. Perfecto para desarrollar la motricidad fina, la imaginación y el juego de construcción.
El manejo es sencillo y divertido: el brazo de la grúa se puede subir y bajar manualmente, girar suavemente y, mediante una manivela, extender el gancho. Los niños podrán arrastrar fácilmente una carga o construir su propia obra, en interior y exterior.