Max, gracias a sus sensores integrados, responde a tus estímulos: después de acariciarlo se manifiesta con ladridos o movimiento. Así, los niños obtienen la sensación de una interacción real.
Sabe sentarse, pasear por la habitación y levantar la patita. Sus movimientos naturales fomentan la imitación y el desarrollo de la imaginación durante el juego.
El pelaje marrón y blanco, agradable al tacto, y el collar con el nombre MAX hacen de este perrito el compañero ideal para abrazar y dormirse.
Conoce a Max: un suave perrito interactivo que aporta a los niños mucha alegría y estimula la imaginación. Gracias a sus movimientos y sonidos realistas, parece una verdadera mascotita, pero sin las preocupaciones de alimentarlo o sacarlo a pasear. Max está equipado con sensores sensibles que reaccionan al tacto, por lo que los niños aprenderán fácilmente delicadeza y cuidado.
El suave pelaje de Max invita a los abrazos y su expresión alegre, con la placa con su nombre en el collar, encantará a cualquier pequeño cuidador. Es un regalo excelente tanto para preescolares como para escolares, e ideal para jugar en casa, desarrollar la empatía e imitar el cuidado real de una mascota.