Ponte el antifaz y recorre la ruta sin “meter la pata”. Un concepto sencillo que entretiene tanto a niños como a adultos.
Dos flechas y casillas especiales determinan el número de pasos y cambios inesperados en la ruta. Cada partida es diferente.
Una superficie amplia con motivos divertidos y plastilina moldeable para preparar fácilmente los obstáculos.
Despliega la alfombrilla, moldea los “obstáculos” con la plastilina incluida y ponte el antifaz. Los compañeros de juego harán girar la ruleta, que indicará el número de pasos y acciones especiales. Tu objetivo es dar la cantidad indicada de pasos y no pisar ninguna “sorpresa”.
El juego desarrolla reflejos, equilibrio y comunicación en equipo, ya que los compañeros pueden guiar al jugador por la ruta. Gracias a la disposición variable de los obstáculos y a las casillas especiales de la ruleta, cada partida es distinta y la diversión nunca termina.