Las diferentes formas y agarres enseñan al bebé a sujetar, apretar y pasar el juguete, lo que refuerza la coordinación y la destreza de las manos.
Los elementos de silicona blanda funcionan como mordedor, que calma las encías irritadas y ofrece una mordida segura.
Los colores vivos, las diversas texturas y el suave sonajero favorecen la percepción visual, táctil y auditiva del niño.
Este juguete sensorial ligero y fácil de agarrar combina elementos de plástico y silicona que invitan a los niños a explorar. Los colores de alto contraste y los distintos tipos de superficies favorecen la estimulación visual y táctil, mientras que el suave sonido de sonajero desarrolla la percepción auditiva.
Las partes de silicona sirven como mordedor seguro, que alivia las encías sensibles. La pelota motiva a los niños a agarrarla, girarla y pasarla de una mano a otra, contribuyendo así al desarrollo de la motricidad fina y a la coordinación ojo–mano.