Los niños atraviesan los nenúfares verdes, recogen ranas y entrenan la estabilidad y la seguridad en el movimiento.
El sendero inestable favorece de forma natural el desarrollo de la motricidad gruesa, la coordinación y la concentración en cada paso.
Los componentes con motivos de nenúfares y ranas crean un atractivo recorrido de juego para 1 a 4 jugadores a partir de 3 años.
El sendero de equilibrio con nenúfares convierte el juego de movimiento en una aventura llena de saltos, caminatas y concentración. El objetivo de los jugadores es avanzar sobre los nenúfares, recoger todas las ranas por el camino y no caerse del sendero inestable. Si lo consiguen, al final del camino les espera el príncipe rana.
El juego está destinado a 1–4 jugadores a partir de 3 años y ofrece diversión activa sin teléfonos inteligentes ni tabletas. Es adecuado tanto para jugar en casa como para realizar actividades físicas al aire libre.
Advertencia: No apto para niños menores de 36 meses. Contiene piezas pequeñas que pueden ser inhaladas o ingeridas por los niños. Peligro de asfixia. Consulte los pictogramas.