Sacad los palitos de colores uno a uno procurando que la sandía permanezca en pie. Cada movimiento pondrá a prueba vuestra habilidad y firmeza.
El dado determina el color del palito que el jugador debe intentar sacar. Los distintos colores tienen valores diferentes y hacen que la estrategia sea más reflexiva.
Manipular los palitos favorece la coordinación entre las manos y los ojos, la concentración y la paciencia durante el juego compartido.
El mikado de sandía convierte cada partida en un emocionante desafío lleno de movimientos cuidadosos. Primero, los jugadores tiran el dado y después intentan sacar de la sandía un palito del color correspondiente. Cada color tiene su propio valor en puntos, por lo que no solo es importante sacar los palitos con habilidad, sino también pensar bien la estrategia.
El objetivo es sacar tantos palitos como sea posible sin que la sandía de madera se caiga. Gana el jugador que consiga más puntos. Este colorido juego de mesa es ideal para disfrutar en familia y para las competiciones infantiles.
Advertencia: No apto para niños menores de 36 meses. Contiene piezas pequeñas que los niños pueden inhalar o tragar. Peligro de asfixia. Consulte los pictogramas.