El cubo se pliega hasta una forma plana de aproximadamente 5 cm de altura, por lo que cabe fácilmente en una mochila o en el cochecito. Una solución ideal para excursiones, vacaciones y hogares pequeños.
La combinación de silicona y plástico es agradable al tacto, a la vez firme y resistente a los aplastamientos y a la radiación solar. Tras usarlo, basta con enjuagar el cubo y queda como nuevo.
Su divertido aspecto frutal fomenta la alegría de descubrir y anima al juego creativo: construir castillos de arena, recoger conchas o transportar agua será aún más entretenido.
Este cubo plegable de silicona con motivo frutal de kiwi es un gran compañero para los pequeños exploradores. Se despliega en un instante y, después de jugar, se pliega hasta quedar plano, ocupando el mínimo espacio en la bolsa o la maleta. El material, suave pero resistente, es agradable al tacto y delicado con las manos infantiles.
El cubo es perfecto para construir castillos de arena, transportar agua o recoger piedritas y conchas. Gracias a sus colores vivos y a su diseño divertido, motiva a los niños a moverse al aire libre y favorece su creatividad y su motricidad fina.