Este modelo detallado del BMW X7 es una gran elección para niños y coleccionistas. Al presionarlo contra la superficie activa el sonido del motor y efectos de conducción, se encienden las luces delanteras y traseras y, al abrir las puertas, se activa una alarma con luces intermitentes y claxon. El techo acristalado y el elemento retroiluminado del salpicadero aportan un aspecto aún más realista al juguete.
Gracias a la carrocería metálica, las ruedas de goma y el chasis de plástico, el modelo es robusto y está listo para el juego diario. El mecanismo de retroceso (Friction power) se acciona tirando hacia atrás sobre una superficie lisa y el cochecito avanza por sí solo. Jugar con coches desarrolla la motricidad fina, la concentración y la imaginación, y es ideal para momentos compartidos entre niños y padres o amigos.