Este juguete de construcción, una hormigonera elaborada con detalle, introducirá a los niños en el mundo de la obra. Gracias a la tracción por fricción, basta con empujar el vehículo y se pondrá en marcha por sí solo, lo que garantiza una conducción suave y divertida sin necesidad de pilas para el movimiento. Las luces y los sonidos refuerzan la atmósfera de una obra real y los elementos móviles del tambor añaden autenticidad al juego.
El diseño robusto de plástico de alta calidad soporta el uso diario; el llamativo color amarillo atrae la atención y estimula la imaginación. Ideal como regalo para pequeños amantes de las máquinas de construcción y también para colecciones de vehículos.