En cuanto el niño tira de la cuerda, el pug empieza a mover orejas y patitas y a emitir un ladrido alegre que invita a seguir explorando.
El perrito de arrastre motiva a los niños a caminar, mejora la coordinación de movimientos y desarrolla la motricidad gruesa en casa y también de viaje.
El movimiento mecánico sin necesidad de pilas supone menos preocupaciones para los padres y más diversión inmediata para los niños.
Conoce al pug de arrastre que convertirá cada paso del niño en una divertida aventura. Basta con coger la correa y el perrito “se pone en marcha”: las orejas y las patitas se mueven rítmicamente y se oye un ladrido amistoso. Un juguete ideal para niños a partir de 12 meses que están descubriendo cómo caminar y el mundo que les rodea.
Este resistente compañero de plástico fomenta el juego activo y la imitación de una mascota real. Gracias a su funcionamiento sencillo sin pilas, está listo para la acción en cualquier momento y en cualquier lugar. Es perfecto como regalo para pequeños amantes de los animales.