El coche de juguete a escala 1:32 es una réplica precisa que cautivará tanto a pequeños como a grandes entusiastas del motor. Gracias a la tracción por fricción puede moverse de forma autónoma, lo que desarrolla la imaginación y fomenta una diversión dinámica.
Los efectos de luces y sonidos aportan autenticidad al juguete; las luces LED y los sonidos realistas del motor y el claxon refuerzan la sensación de un vehículo real. Las puertas abatibles permiten una mejor experiencia y la exploración del interior del vehículo.
Fabricado en metal, este coche es sólido y resistente, lo que garantiza una satisfacción de juego duradera y la posibilidad de coleccionarlo. La presencia del certificado CE y el cumplimiento de la norma EN71 garantizan la seguridad para niños mayores de 3 años.