La mascota electrónica en su huevo comienza con una animación de eclosión. Después, el niño se convierte en su cuidador: debe alimentar, entretener, bañar, curar y limpiar a la mascota para que crezca feliz. Mantener el equilibrio en los cuidados es clave: tanto el exceso de atención como el abandono pueden causar enfermedades.
Gracias a su tamaño reducido y al llavero metálico, el Tamagotchi puede estar siempre a mano: en el recreo en la escuela, de viaje o en casa. Un gran entrenamiento antes de tener una mascota real, que desarrolla la responsabilidad y la metodicidad.