La oca de peluche tiene un aspecto realista gracias a su color blanco y a su marcado pico y patas amarillos, lo que aporta autenticidad y encanto. Gracias a su textura suave, puede servir como juguete para dormir o para una sensación de confort.
Además de abrazarla, puedes colocarla como decoración en una estantería o usarla como almohada para mayor comodidad durante el descanso.
Certificada según CE y la norma EN71. El juguete es apto para niños a partir de 3 años.