Al presionar el gatillo se activan efectos realistas y se enciende la luz, lo que potencia una emocionante acción policial.
El set incluye también una placa policial: los niños pueden ponerse en el papel y desarrollar la imaginación y las habilidades sociales.
Plástico resistente con punta naranja para reconocer con seguridad que es un juguete y longitud compacta de 23 cm para un manejo sencillo.
Equipa al pequeño policía con un estupendo subfusil que aporta luz y sonido para una experiencia de juego aún más auténtica. Gracias a la llamativa punta naranja queda claro que se trata de un juguete seguro, y el set incluye también una placa policial para completar el papel.
El juguete fomenta la imaginación y las habilidades sociales; los niños aprenden trabajo en equipo y a resolver situaciones. Su manejo sencillo y la construcción de plástico resistente garantizan diversión duradera en casa y al aire libre.