Solo hay que tirar hacia atrás y soltar: el tranvía arranca gracias al mecanismo de retroceso y ofrece un juego dinámico en cualquier superficie lisa.
El juego realista se potencia con puertas que se abren manualmente. Una sencilla palanca bajo las puertas permite abrirlas y cerrarlas con facilidad.
Los detalles precisos de las ventanas y la carrocería, combinados con el cuerpo metálico, garantizan durabilidad y un aspecto atractivo tanto para niños como para coleccionistas.
Este tranvía metálico, elaborado con gran detalle en el icónico color amarillo, ofrece un aspecto realista y funciones que encantan a los niños. Su robusta construcción de metal asegura una larga vida útil, mientras que el mecanismo de retroceso fácil de accionar aporta mucha diversión al conducir.
La práctica palanca bajo las puertas permite abrirlas y cerrarlas manualmente, perfecta para jugar a que los pasajeros suben y bajan. Gracias a su tamaño de 20 cm, el tranvía se adapta cómodamente a la mano infantil y luce de maravilla en una colección de modelos.