El juguete está fabricado con botellas PET recicladas, lo que lo hace respetuoso con el medio ambiente.
El peluche cosido a mano ofrece una superficie realista y a la vez suave para jugar y acurrucarse.
La vaca de peluche es la personificación de la suavidad y la sostenibilidad. Cosida a mano con peluche de alta calidad, ofrece un aspecto realista y, al mismo tiempo, es respetuosa con el medio ambiente. La colección de peluches RAPPA es conocida por su énfasis en la sostenibilidad.
El relleno de este acogedor peluche está hecho de botellas PET recicladas, lo que garantiza que el producto sea seguro para el juego diario y también para el medio ambiente. Al tacto, el relleno es indistinguible de los materiales tradicionales, pero su fabricación ecológica aporta al juguete un significado real.