La coloración fiel, los ojos de plástico y los delicados penachos en las orejas hacen del lince un compañero impresionante tanto para jugar como para decorar.
El relleno de material reciclado es seguro, suave y respetuoso con la naturaleza: una gran elección para un hogar sostenible.
Los materiales completamente certificados y el acabado de calidad garantizan seguridad incluso para los niños más pequeños.
El lince de peluche sentado de 27 cm es el compañero ideal para abrazar, jugar y decorar la habitación infantil. Su coloración fiel, el pelaje suave y los característicos penachos en las orejas le confieren un aspecto vivo y realista. Los materiales de alta calidad garantizan una larga vida útil y una sensación agradable al tacto.
Este peluche está relleno de botellas PET recicladas, completamente certificadas para la seguridad infantil. El material es indistinguible al tacto del relleno convencional y, al mismo tiempo, cuida el medioambiente. Una gran opción para familias que buscan un juguete seguro, sostenible y bellamente elaborado.