Presiona la nariz o las patitas y cada toque será recompensado con un sonido diferente, incluido el alegre rebuzno del burrito.
Los materiales blanditos y el acabado seguro hacen de IGNÁC un amigo ideal para los bebés.
Los colores contrastados, las distintas texturas y los elementos interactivos desarrollan la curiosidad y la coordinación del niño.
Conoce a un compañero de peluche que entretiene y calma. El burrito IGNÁC es suave, colorido y, al presionar distintas partes del cuerpo, reproduce cinco sonidos, incluido un auténtico rebuzno. Desarrolla el oído, la motricidad fina y la curiosidad.
El juguete está hecho de poliéster y algodón de calidad, tiene texturas agradables para la estimulación táctil y está hecho para acurrucarse en casa y de viaje. La limpieza es fácil: basta con pasar un paño húmedo por la superficie.