Coloca los coloridos pollitos sobre el tejado ondulado y practica la precisión y la motricidad fina. ¡Cada colocación es emocionante: un pequeño error y la estrategia cambia!
Antes de empezar la partida, presiona el tejado. Durante el juego puede saltar en cualquier momento: el jugador en turno entonces recoge sus pollitos. No faltan la tensión ni las risas.
Se lanza un dado con colores: el color obtenido decide qué pollito colocas. Un principio sencillo que los niños entienden al instante y partidas ágiles para 2–4 jugadores.
Coloca el gallinero en el centro de la mesa, reparte los pollitos y ¡empieza! Los jugadores lanzan un dado de colores especial y, según el color obtenido, colocan el pollito correspondiente en el tejado. Reglas sencillas pero con mucha emoción: el gallinero puede saltar en cualquier momento y el jugador en turno se lleva de vuelta varios pollitos. Gana quien se quede sin sus pollitos primero.
Gallinero explosivo es un juego familiar ideal para niños a partir de 3 años. Gracias a las partidas cortas, los colores atractivos y la mecánica divertida, potencia la motricidad fina, la coordinación mano–ojo y la toma de decisiones rápida. Las piezas de plástico resistentes y los colores intensos garantizan una larga vida útil y mucha diversión en cada partida.