Turnaos para pulsar los “huesos” y tened cuidado de que el perro no cierre la boca. Cada ronda trae sorpresas, risas y entrenamiento de reflejos.
Sin preparación complicada y sin pilas: lo sacas y juegas. Ideal para pausas rápidas o torneos más largos.
Colorido diseño de bulldog sobre una base robusta en caja de colores. Una gran idea de regalo para niños y adultos.
Este adictivo juego del perro mordedor ofrece reglas sencillas y montones de risas. Los jugadores pulsan sucesivamente los dientes o los “huesos” del cuenco: uno de ellos es una trampa. Al activarla, el perro cierra la boca a toda velocidad. Gana quien mantenga el pulso firme y el reflejo más rápido.
Sin necesidad de pilas, con preparación rápida y rondas cortas, es ideal para viajes y diversión en casa. Su resistente estructura de plástico y el llamativo diseño del bulldog atraen tanto a niños como a adultos. El juego fomenta de forma natural la agudeza, el trabajo en equipo y la motricidad fina.
Por qué te encantará:
- Reglas sencillas: se explican en un minuto
- Tensión y sorpresa en cada turno
- Genial para fiestas, celebraciones familiares y descansos en el cole
- Sin pilas, listo para jugar nada más abrir