El libro ofrece diferentes texturas que estimulan el desarrollo táctil y ayudan a los niños a descubrir el mundo a través del tacto.
Las ilustraciones en blanco y negro y a color ayudan a desarrollar la agudeza visual y el reconocimiento de formas desde las edades más tempranas.
El libro se pliega y guarda con facilidad, lo que permite llevarlo a cualquier parte y mantener entretenido al bebé durante los viajes.
Este libro sensorial plegable está diseñado para favorecer el desarrollo de todos los sentidos del bebé desde los primeros meses de vida. Incluye diversas texturas, elementos crujientes, un espejito y largas cintas de tela que estimulan el tacto, la vista y el oído. Al plegarse, es compacto y fácil de transportar, por lo que resulta ideal para salir de casa. Dos pequeñas orejitas cosidas facilitan que el niño lo sujete y lo lleve.
Para los recién nacidos, que perciben el mundo principalmente en blanco y negro, los patrones de alto contraste han demostrado ser útiles para apoyar la agudeza visual y el reconocimiento de formas. A partir de los tres meses, los bebés empiezan a distinguir colores básicos como el rojo, el amarillo, el verde y el azul. Después de los seis meses, son capaces de ver detalles y diferentes formas geométricas.
El libro puede utilizarse desde los primeros días de vida del bebé y acompañarlo a lo largo de varias etapas de su desarrollo, apoyando su evolución global durante el primer año. Ayuda a aprender colores, formas y animales, fomentando además la comparación y la imitación de sonidos.