Manipular las cerraduras y las puertas fortalece los deditos, la coordinación y la precisión de los movimientos. Los niños utilizan ambas manos y aprenden paciencia al resolver sencillas tareas.
Detrás de cada puerta se esconde la cantidad correspondiente de animalitos. Los niños aprenden de forma natural los números del 1 al 6, el conteo y los colores mediante el juego y la exploración.
Ganchito, cerrojo deslizante, hebilla o clip: cada mecanismo supone un desafío distinto. La variedad de tareas mantiene la atención y potencia el pensamiento lógico.
Este tablero manipulativo interactivo ofrece a los niños mucha diversión y aprendizaje en uno. Cada casita de color está marcada con un número y oculta tras su puerta animalitos en la cantidad correspondiente. Así, los niños practican el conteo, el reconocimiento de colores y el pensamiento lógico, mientras abrir distintas cerraduras fortalece la motricidad fina y la coordinación mano-ojo.
La variedad de mecanismos —desde el ganchito, pasando por el cerrojo deslizante, hasta la hebilla o el clip— motiva a probar de forma autónoma y a repetir. La recompensa por cada cerradura abierta con éxito es una ilustración de adorables animalitos, que fomenta la curiosidad y la alegría por descubrir.