El objetivo destacado, el “flash” superior y el botón funcional ofrecen a los niños una experiencia auténtica de hacer fotos. La madera de calidad y los bordes redondeados garantizan un juego seguro sin partes afiladas.
Los niños pueden meterse en el papel de fotógrafo y descubrir el mundo que les rodea. La cámara desarrolla la creatividad, la comunicación y la motricidad fina en el juego diario.
Esta cámara de fotos de madera con flash es ideal para las primeras exploraciones del mundo de la fotografía. Gracias a detalles bien pensados como el “flash”, el botón y el objetivo destacado, los niños pueden disfrutar plenamente del juego de roles e imitar a los adultos. Fabricada cuidadosamente con madera de calidad y complementada con una cuerda textil, ofrece una diversión segura y resistente cada día.
Jugar a ser fotógrafo desarrolla la creatividad, la motricidad fina y las habilidades de comunicación. Su construcción ligera y sus agradables formas redondeadas se adaptan a las manos de los niños, por lo que la cámara es adecuada a partir de los 18 meses.