Fabricadas con material suave y seguro, las pelotas son ideales para agarrar, lanzar y rodar. Sus variadas texturas permiten a los niños descubrir las diferencias entre superficies lisas y rugosas y aprender mientras juegan.
Cuando el niño aprieta la pelota, emite un suave sonido que estimula aún más su audición y fomenta la interacción. Estas pelotas sensoriales también pueden utilizarse como juguetes de baño, lo que añade más diversión a las rutinas de higiene diarias del niño.
Los colores vivos de las pelotas atraen la atención del niño y hacen el juego aún más atractivo. Gracias a los materiales duraderos y no tóxicos con los que están fabricadas, los padres pueden estar seguros de que su hijo juega de forma segura y sin preocuparse por sustancias dañinas.