Los sencillos puzles de tres piezas con los números 1–3 enseñan a reconocer los números y el principio de ordenación. Adecuados para los primeros pasos en matemáticas y para entrenar la motricidad fina.
Del huevo al pollito, del renacuajo a la rana, de la oruga a la mariposa, y también el crecimiento de plantas y árboles: los niños montan la secuencia correcta y comprenden los cambios en la naturaleza.
Las piezas solo encajan en el orden correcto, de modo que los niños ven el resultado de inmediato y aprenden de forma autónoma sin frustración.
Este set de puzles secuenciales aporta aprendizaje a través del juego: los niños conectan imágenes en un orden lógico y descubren cómo un huevo se convierte en pollito, una oruga en mariposa, cómo crece una planta o un árbol, y cómo se elabora la comida desde los ingredientes hasta el plato terminado. Las ilustraciones coloridas y las piezas de cartón resistente son ideales para manos pequeñas y motivan a jugar repetidamente.
Cada mini-puzle está diseñado para ser autocorrectivo: solo encaja la combinación correcta. Así, los niños practican de forma natural clasificación, ordenación, memoria y vocabulario. El set abarca diferentes áreas de conocimiento: naturaleza, animales, plantas, números y letras.