El juego comienza con la animación del huevo, del que nace tu mascota digital. El niño debe alimentarla, entretenerla, bañarla, curarla y limpiar después de ella para que crezca feliz, similar a la vida real. El cuidado regular es la clave del éxito, mientras que el exceso o la falta de atención puede llevar a que enferme.
Gracias al práctico llavero de bolitas, el niño puede sujetar el TAMAGOTCHI de forma segura y llevarlo siempre consigo. El blíster de colores protege el juguete y lo convierte en un regalo ideal. Suelen estar disponibles otros colores, para que cada uno elija su versión favorita.