La pintura mágica con agua es una excelente manera de apoyar la imaginación infantil y la motricidad fina sin riesgo de ensuciar. Basta con llenar el pincel de agua, pasarlo por la superficie especial y los dibujos se colorean mágicamente. Tras secarse, los colores desaparecen y la diversión puede empezar de nuevo.
Por qué elegir la pintura mágica con agua:
El juguete está fabricado con material plástico y está destinado a niños a partir de 3 años. Una actividad creativa sencilla, segura y divertida para pequeños artistas.