Moros intrepidus recorre la jungla sobre dos fuertes patas como un rayo. Con sus afiladas garras y sus temibles mandíbulas, parece peligroso incluso a distancia, y cada juego con esta figura se transforma fácilmente en una emocionante aventura de dinosaurios.
Aunque Moros intrepidus es más pequeño que su famoso pariente, el tiranosaurio, definitivamente no conviene subestimarlo. En cuanto avista a su presa, puede moverse más rápido que la mayoría de los demás dinosaurios y sus víctimas no se rinden tan fácilmente. La figura es ideal para niños a los que les encantan los dinosaurios, la prehistoria y el juego creativo.