Este puzzle de 300 piezas es una excelente herramienta no solo para divertirse, sino también para aprender. Al armarlo, los niños desarrollan su imaginación, aprenden a reconocer formas y colores y fortalecen su capacidad de concentración. Montar puzzles relaja y enseña paciencia, lo que los convierte en un regalo perfecto para cualquier ocasión.
El puzzle montado alcanza unas dimensiones de 40 x 29 cm. Se distingue por su alto valor estético y práctico. Los productos de la marca Castorland cumplen con estándares internacionales de calidad y seguridad.
El número de piezas y el nivel de dificultad pueden adaptarse a las capacidades del niño.