Insertar y extraer las clavijas entrena el agarre y la coordinación ojo–mano. Un primer juguete educativo ideal que entretiene y a la vez desarrolla habilidades.
Las clavijas de colores favorecen el reconocimiento y la clasificación de colores. Algunos orificios tienen números, lo que motiva a los primeros intentos de contar.
Plástico de calidad con bordes redondeados, amable con las manos de los niños. Las prácticas dimensiones del erizo, 18 × 14 cm, son perfectas para casa y para viajar.
Este erizo sensorial de enfoque Montessori es un juguete educativo simple pero bien pensado. Insertar y extraer las clavijas de colores desarrolla de forma natural el agarre, la coordinación ojo–mano, así como la paciencia y la concentración.
Los colores vivos invitan a clasificar y a los primeros conteos. Su fabricación en plástico resistente con bordes redondeados es segura y fácil de mantener. Las dimensiones compactas resultan prácticas en casa y en los desplazamientos.