Cada pelota ofrece una superficie distinta: ranuras, puntos u ondas. Así, los niños desarrollan de forma natural el tacto, la curiosidad y la concentración al explorar diferentes estructuras.
El material elástico y agradable es cómodo para las manitas. El tamaño aprox. de 6,5–7 cm facilita sujetar, apretar y los primeros intentos de lanzar y atrapar.
Las pelotas sensoriales motivan a los bebés a agarrar, pasar de una mano a otra y rodar. El juego mejora la coordinación ojo–mano y la motricidad fina desde una edad temprana.
Este set de colores aporta a bebés y peques un montón de descubrimientos: cada pelota tiene una superficie texturizada, tamaño y color diferentes, gracias a lo cual los niños desarrollan de forma natural el agarre, la coordinación ojo–mano y la percepción de formas. La silicona suave es agradable al tacto y las pelotas se pueden apretar fácilmente con manos pequeñas.
Ideal para los primeros juegos sensoriales en casa y de viaje. Combinando el tacto, la presión y el lanzamiento, los niños entrenan la motricidad fina y la concentración, mientras que los colores vivos favorecen la percepción visual.