Cada pelota tiene una superficie única con relieves y ranuras. Así, el niño recibe ricos estímulos táctiles y desarrolla de forma natural la percepción del tacto y la motricidad fina.
El masaje suave con la pelota libera la tensión muscular y ayuda al niño a tranquilizarse antes de dormirse. Ideal para un ritual nocturno habitual.
Las pelotas son adecuadas para jugar en una alfombra y también para el baño. Favorecen la coordinación ojo–mano, agarrar y rodar, y convierten el baño en una experiencia sensorial.
El set de pelotas sensoriales SENSORKY ofrece diferentes tamaños y superficies con relieves para una variada estimulación táctil. Las distintas formas y los colores pastel atraen la atención del niño, favorecen la integración sensorial y el aprendizaje natural mediante el juego: desde un masaje suave hasta agarrar, rodar y lanzar.
Adecuadas para rituales diarios: un masaje suave antes de dormir libera la tensión y facilita conciliar el sueño; durante el día, las pelotas desarrollan el agarre, fortalecen los dedos y las palmas y ayudan con la coordinación ojo–mano. Gracias al PVC resistente y suave, las pelotas son agradables al tacto y fáciles de mantener: basta con agua tibia y un jabón suave.