Estos puzles alcanzan, una vez montados, unas dimensiones de 68 x 47 cm y el tamaño medio de la pieza es de 1,9 x 1,7 cm. Armar puzles no solo es una gran diversión, sino también un aprendizaje. Los niños, al armarlos, aprenden a reconocer formas y colores, desarrollan la imaginación y mejoran su concentración. Los puzles tranquilizan y enseñan paciencia. Son un regalo excelente para cualquier ocasión.
Todos los productos de la marca Castorland cumplen las normas internacionales de calidad y seguridad. La cantidad de piezas y el nivel de dificultad pueden variar según las habilidades individuales del niño, algo importante a tener en cuenta.