La combinación de tejidos suaves, etiquetas y costuras favorece la percepción sensorial y la curiosidad natural del bebé.
El elemento crujiente integrado y el suave cascabel recompensan cada movimiento de la pelota y favorecen la coordinación ojo-mano.
Los patrones de alto contraste ayudan a los recién nacidos a enfocar mejor y aumentan su atención visual.
Esta pelota de peluche en suaves tonos grises y turquesas ayuda a desarrollar de forma natural la motricidad fina, el agarre y la coordinación ojo-mano. Los diferentes materiales y las cintas cosidas invitan a tocar, mientras que los efectos crujientes y sonoros recompensan cada movimiento del juguete.
Gracias a su estructura ligera y suave, es segura para jugar y acurrucarse a diario. Las rayas en blanco y negro favorecen el desarrollo saludable de la vista, algo que apreciará desde las primeras semanas de vida del bebé.