La rejilla calada y elástica con grandes aberturas facilita sujetarlo y favorece un agarre correcto desde los primeros meses.
Con el movimiento se activa la luz y sonidos suaves, que motivan al bebé a rodarlo, agitarlo y explorarlo una y otra vez.
Las orejitas blandas o la melena alivian las encías durante la salida de los dientes y animan al juego táctil.
Este juguete ligero y seguro con forma de adorable animalito de safari tiene una estructura elástica y calada con grandes aberturas, que facilita el agarre con manitas pequeñas. En el interior hay una bolita que, al moverse, se ilumina y emite un sonido alegre. Las orejitas blandas o la melena invitan a tocar y morder, y favorecen la percepción sensorial.
El material resistente recupera su forma original tras apretarlo y soporta el juego diario: apretar, lanzar, rodar y agitar. El juguete desarrolla de forma natural la coordinación mano–ojo, favorece el reflejo de agarre y motiva a tirar, agitar y rodar.