El termómetro de baño sirve para controlar la temperatura del agua preparada para el baño de un niño pequeño. Es preciso, fiable y cuenta con una escala de fácil lectura. Para medir la temperatura se utiliza alcohol coloreado o queroseno, según el lote del producto. El tubo del termómetro está fijado de forma segura en el cuerpo del termómetro, para que el niño no pueda acceder a él.
¡Advertencia! La temperatura recomendada del agua del baño de un niño pequeño se encuentra entre 32 y 37 °C y está marcada en el termómetro con el símbolo de una cara sonriente. La temperatura marcada con un copo de nieve es demasiado baja y la temperatura marcada con un sol es demasiado alta.
Instrucciones de uso: Mantener limpio. Antes del primer uso y después de cada uso, lavar con agua tibia y un detergente suave. Enjuagar bien. No verter agua hirviendo sobre el producto.
¡Advertencia! Importante para la seguridad y la salud de su hijo. Utilizar únicamente bajo la supervisión de un adulto. Compruebe la calidad del producto antes de cada uso. Ante los primeros signos de desgaste o daño, deje de utilizar el producto y sustitúyalo por uno nuevo.
¡Advertencia! El producto no es un juguete. Mantener fuera del alcance del niño.
El termómetro cumple los requisitos de la Directiva 2001/95/CE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la seguridad general de los productos.